
Seleccionado "Disco del Mes" (Enero 2012) por el Club del Disco de Argentina
Este disco recientemente grabado por Carlé Costa en
Alemania reúne los Cinco Estudios y Doce Preludios para guitarra del
compositor brasileño Heitor Villa-Lobos. Gracias a un paciente trabajo
de revisión, el guitarrista recuperó estas obras que habían sufrido
cambios al pasar por otras manos y ahora brillan con nueva luz.
Carlé Costa es un extraordinario
guitarrista: concertista, compositor y profesor muy reconocido en el
mundo de las seis (o más) cuerdas. Su disco anterior, Guitarra elemental, fue Disco del Mes en junio de 2008 y contenía todas piezas escritas por el mismo Carlé.
La música que Carlé hace es pasible de ser escuchada en un festival
de música clásica tanto como en un pequeño espacio underground en Buenos
Aires, Lima, Berlín o Capilla del Monte. Su excelencia técnica no
serviría de nada sin todo lo que tiene para decir, y en ese sentido es
que resulta tan buscado como profesor; en un instrumento tan sufrido
como la guitarra solista de concierto, Carlé tiene un acercamiento muy
humano en el que, sin descuidar los aspectos más mecánicos se preocupa
por la expresividad a través del sonido, siempre para comunicar a otros.
Cuando comenzó el camino que lo llevaría a grabar estas dos grandes obras para guitarra del brasileño Heitor Villa-Lobos,
Carlé nos escribió para contarnos del proyecto. Nos parece que vale la
pena citar pasajes de esa primera carta suya desde Berlín, donde vive,
ya que explica mejor que nadie por qué hizo lo que hizo, y cómo fue
hecho: “... desde hace muchos años -muchos..., realmente desde que me
inicié en la música y la guitarra- tengo un gran respeto y
agradecimiento por la obra de Heitor Villa-Lobos, quien realmente con
sus Estudios -la obra fundamental del siglo XX para la guitarra clásica-
fundó el concepto de la guitarra moderna y contemporánea, e incluso
mostró con su obra (ésta y las demás para piano, cuartetos de cuerda,
ensambles, orquesta, etc) un camino de integración entre la tradición
clásica europea, el modernismo y la experimentación, y la devoción por
las culturas de la tierra (en su caso, las culturas aborígenes
amazónicas, pero también la cultura alternativa urbana de Río de
Janeiro, e incluso sus fuentes nordestinas). La cosa es que sus 12
Estudios fueron editados en 1953 por Editions Max Eschig bajo la supervisión de don Andrés Segovia
(...) y así han sido conocidos por más de 50 años. (...)
alternativamente empezaron a circular en los últimos 8 o 10 años los
manuscritos originales de don Villa-Lobos de estos estudios (...) yo los
pude conseguir durante 2010 y recibí los últimos hace unos días ... y
así resulta que en los estudios más grossos, los "amazónicos",
directamente cortaron secciones grandes completas que ni aparecen,
"cercenando" una obra que brilla por su salvaje creatividad, elegancia y
equilibrio.” Por supuesto que estas palabras de Carlé nos ensusiasmaron
y quedamos a la espera de la grabación que confirmara sus últimas
líneas: “Estoy estudiando a toda máquina los 12 Estudios en sus
versiones originales, y le sumé los 5 Preludios (la obra póstuma para
guitarra de don Heitor Villa-Lobos), y de los que nunca me gustaron
suficientemente las interpretaciones que escuché (...). Me parece que
tengo algo que decir a través de su música y sobre su música,
revalorizarla...”.
Luego Carlé grabó, con Juan Ravioli como técnico de
grabación en una pequeña iglesia de Berlín, ya que él siempre prefiere
grabar en lúgares con mejor acústica natural que un estudio de
grabación. En dos noches grabaron los 17 números (5 Preludios más 12
Estudios) que componen este disco. Cuando lo escuchamos, no pudimos
evitar la emoción. Es realmente sorprendente cómo Villa-Lobos pudo
capturar el alma de Brasil en estas obras para guitarra, y conmueve
tanto la facilidad para transmitirlas como la destreza como ejecutante
de Carlé Costa. El nombre del CD, Alma de uma terra,
surje de un texto del propio Villa-Lobos sobre su postulado estético y
su intención artística y se ajusta perfectamente a lo que se escucha.
Los Preludios son una obra madura de Villa-Lobos y son un homenaje a su
Brasil: a su gente y a su geografía, que son inseparables. Los Estudios
deben lidiar con esa palabra que parece confinarlos al “rincón” de los
ejercicios. Pero no es el caso, son obras para concierto, mucho más
cerca de lo que son los Estudios de Chopin para piano que de la
rutinaria concatenación de escalas de un Czerny... Es una obra moderna,
compleja y plagada de sobresaltos para el intérprete.
Se puede aquí admirar la amplitud de posibilidades de Carlé Costa
como guitarrista. Y si bien no está especificado desde el nombre, acá
también asoma el alma de Brasil. Tanto Carlé Costa como Heitor
Villa-Lobos son músicos inclasificables, con un pie en la Academia y el
otro en la calle, en la rúa... Demuestran que no son dos mundos opuestos
ni diferentes, y que no importan o no existen las etiquetas, es música y
punto.
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